lunes, 13 de febrero de 2017

El arte de enseñar

En la vereda Santa Bárbara en Combita, Boyacá, la profesora María Isabel inspira a los niños del campo a aprender y capacitarse en busca de un mejor futuro y de sacar el campo adelante.

lunes, 15 de agosto de 2016

Vídeo Contratiempo

Contratiempo es un vídeo realizado en clase, en poco más de dos minutos cuenta una divertida historia a través de una secuencia de planos fotográficos.

lunes, 6 de junio de 2016

La Estrella | Doblaje

"La Estrella" es un vídeo realizado por estudiantes de Comunicacional Social, el objetivo al realizarlo fue divertimos mientras reforzábamos las habilidades de edición de vídeo y audio. En el vídeo se doblaron las voces de todos los personajes.

martes, 20 de mayo de 2014

FIC | Festival Internacional de la Cultura de Boyacá


Imagen oficial para el 42° Festival Internacional de la Cultura

Dentro de poco llegará, ya con 42 años el Festival Internacional de la Cultura volverá para entretener y formar a todos sus asistentes en las áreas de arte y cultura.

Nació en 1973 bajo el nombre "Semana Internacional de la Cultura" y en 1981 adquirió su nombre actual, Festival Internacional de la Cultura; del que se popularizaron sus siglas FIC. El Festival Internacional de la Cultura es un evento que se realiza anualmente en Tunja, la capital del departamento de Boyacá y que logra reunir a más de 300.000 visitantes, cifras que por su calidad e importancia en la comunidad lo catalogan como uno de los festivales culturales más importantes de Latinoamérica.
Ana María Molano, comunicadora social y directora de la red de museos de Tunja cuenta algunos apartes de los primeros años del FIC; nació en una época en la que en Tunja se vivía una una cultura de élite, en ese momento la cultura no era tan democrática como ahora, se relacionaba la cultura con expresiones artísticas como el ballet, la ópera, la música clásica, entre otras, dejando de lado otras formas de cultura también importantes. En sus inicios el festival era muy elegante, en su programación e invitados, pero con el paso del tiempo se volvió más incluyente. Un punto destacable de éste festival el que desde el año pasado se abrió una linea de patrimonio, personas que entendían de patrimonio vinieron e hicieron conferencias, aunque la asistencia a éstos eventos no fue muy buena, es un buen comienzo para lo que puede llegar a ser parte importante del programa del festival.

Si bien, uno de los objetivos del festival es crear espacios para el desarrollo de procesos artísticos a fin de asociarlos a las políticas públicas gubernamentales en torno a la valoración, estímulo y promoción de las artes del departamento de Boyacá; Santiago Gonzáles, miembro del concejo de cultura de Tunja, quien asistió al festival desde niño y luego como artista, considera que en la últimas versiones del festival, éste ha decaído; los gestores del FIC tienen una visión mercantilista de un festival que aunque requiere recursos, no puede volverse un mercado que no deje ninguna reflexión. Se destinan altas sumas de dinero para traer  artistas como Ricardo Arjona (que aunque son respetables), se olvida de la cultura sel seno de la gente, de los países y de las culturas, que debería ser lo que refleje el FIC. Los artistas locales no tienen una participación justa en el festival, y los que participan no reciben una remuneración equivalente a la que se le otorga a artistas extranjeros. Santiago cree que las ganancias que deja el festival se deberían invertir en nuestro pueblo, en los artistas y procesos artísticos de Boyacá y de Colombia, también en los de otros países pero en una justa medida. Aunque su punto de vista sobre el festival es cuestionante, reconoce que el FIC tiene cosas buenas, pero muchas otras por mejorar, cree que los recursos y la logística de éste no deberían dedicar tanto tiempo a la planificación del festival, sino también al desarrollo artístico y cultural del departamento a lo largo del año, pues la cultura no sólo puede durar una semana o quince días, tiene que haber un trabajo cultural durante todo el año en pueblos y ciudades.

En relación a éste decaimiento del festival, Ana María Molano narra una anécdota que le contó el Maestro Enrique Medina Flores, él decía en durante el FIC, en el Templo San Ignacio siempre llegaba una lechuza que se estaba durante los conciertos; un día durante un concierto la lechuza empezó a cantar y alguien la mató. Otra persona dijo que eso era profético, que lo que había ocurrido durante ese concierto, sería la decadencia del festival. Ana María no sabe si ésta historia sea real o no.

La gobernación de Boyacá y la secretaría de turismo y cultura son conscientes de las críticas que se han hecho al festival por la poca inclusión de los artistas boyacenses, es por eso que en ésta cuadragésima segunda versión del festival han abierto unas convocatorias al talento boyacese, en las áreas de danzas, música, teatro, literatura, artes plásticas y cinematografía. Para ésta convocatoria el gerente del Festival Internacional de la Cultura de Boyacá, Marco Leonardo Valbuena se ha dirigido a los alcaldes del departamento de Boyacá, para que cada municipio presente a sus mejores exponentes en las áreas ya mencionadas, para que representen a Boyacá en el festival. La organización busca por medio de ésta selección promover los valores artísticos, impulsar el uso adecuado del tiempo libre, orientar los procesos formativos artísticos y consolidar un movimiento comunitario en pro de la revalorización de la identidad.

Para la selección de éstos artistas y agrupaciones municipales y departamentales que van a representar a Boyacá, se han establecido tres fases de selección una municipal, una zonal y una regional.
Durante la fase municipal se convocaran  a los interesados a participar en el festival, en ésta fase se encoje al mejor representante en cada uno de los lineamientos del festival para los que hayan aspirantes.
Durante la fase zonal, llegarán los representantes de cada municipio a las capitales de provincia o municipios determinados por la organización, se seleccionarán al los mejores de cada área que pasarán a la fase regional, donde los artistas competirán por hacer parte de la nómina de artistas que se presentarán durante el Festival Internacional de la Cultura.

Con una mayor participación de los boyacenses, se espera que la cuadragésima segunda versión del FIC que se realizará del 31 de octubre al 8 de noviembre de 2014, este llena de arte y cultura local y regional, que combinada con las muestras internacionales entretengan, eduquen y hagan reflexionar a sus asistentes.

Afiche oficial de la convocatoria al TALENTO BOYACENSE al 42° Festival Internacional de la Cultura

Para mayor información del festival y las convocatorias visite: www.festivaldecultura.com



Ernesto José Rodríguez Rodríguez.
Mail: ernrodriguez@uniboyaca.edu.co
Twitter: @ernestojoser


miércoles, 14 de mayo de 2014

Cinco Lugares Imperdibles de Tunja

Fotografías por Ernesto Rodríguez

Tunja, una ciudad llena de tesoros históricos y culturales está aquí para darnos a conocer sus grandes riquezas, que logran transportarnos en el tiempo y ayudarnos a entender nuestra historia.

Quien visite la capital boyacanse o algún municipio cercano no puede irse sin antes haber explorado Tunja, una ciudad histórica, cultural y religiosa. Una tierra llena de costumbres y tradiciones, catalogada como una de las maravillas de Boyacá; que por esto y muchas cosas más es un destino turístico predilecto para colombianos y extranjeros. Me he dado a la tarea de como hijo adoptivo de Tunja en-listar los cinco lugares que toda persona tiene que conocer de Tunja, siendo consciente de que cinco son pocos para todos los asombrosos lugares que posee la ciudad y que ha conservado a través del tiempo.


1. Templo de Santo Domingo: 



Templo de Sato Domingo, Foto por Ernesto Rodríguez
"No juzgues a un libro por su portada", esa es la primera frase que me viene a la mente para describir al Templo de Santo Domingo, que por fuera nos muestra una fachada muy sencilla pero que por dentro alberga una de las joyas coloniales de América Latina, reconocida como el monumento más hermoso y completo de los de su género en la América Hispánica. No es para poco, una vez se entra al templo se piensa que los europeos cansados de buscar "El Dorado" lo construyeron en Tunja, el templo de Santo Domingo es una obra de estilo barroco tropical, que presenta una decoración sobrecargada de detalles y adornos, con el techo, paredes y columnas de madera talladas, todas doradas sobre un fondo rojo. En éste ostentoso y elegante templo aparte de una exquisita muestra arquitectónica se encuentran esculturas y pinturas de hace más de cuatro siglos que gracias a su buena conservación hoy siguen intactas para seguirnos cautivando.
Diego Vasquez, policía de turismo encargado del Templo de Santo Domingo declara que éste es un lugar imperdible de Tunja al ser una construcción que data del siglo XVI, es una replica de la capilla Sixtina del Vaticano en América y mezcla varias corrientes artísticas y arquitectónicas, también invita a la comunidad a cuidar éste lugar considerado patrimonio nacional.

Capilla del Rosario
Techo del templo Santo Domingo
La Dolorosa




                                                          















2. Museo Casa del Fundador Gonzalo Suárez Rendón:




Museo Casa del Fundador Gonzalo Suárez Rendón, foto por Ernesto Rodríguez

Esta mansión colonial, hoy museo y sede de varias oficinas de entes encargados a promover la historia y la cultura del departamento como la secretaría de cultura y turismo de Tunja o La Academia Boyacense de Historia es otro de los puntos obligatorios de quien desee conocer Tunja; en palabras de Flor Alba Niño guía de turismo, la casa del Fundador es un lugar imperdible de Tunja porque "Es la casa de quien fundó la ciudad hispánicamente el 6 de agosto de 1539, es la representación de Gonzalo Suárez Rendón, el hombre más importante de la ciudad en ese entonces; es importante visitar ésta joya arquitectónica porque además es la única casa del fundador que se conserva en hispanoamérica".


Casa del Fundador, foto por Ernesto Rodríguez
Jardín interior, foto por Ernesto Rodríguez




3. Catedral Santiago de Tunja Basílica Metropolitana:




Catedral de Tunja, foto por Ernesto Rodríguez

Flor Alba Niño también considera importante la Catedral de Tunja por ser uno de los templos católicos más antiguos de Colombia, construida en el siglo XVI por los españoles quienes infundieron fuertemente su religión, la Catedral es importante por ser el templo principal de la ciudad y en la actualidad también museo.









4. Museo Casa del Escribano Don Juan de Vargas



Museo Casa del Escribano Don Juan de Vargas, Foto por Ernesto Rodríguez

Construida en el siglo XVI y ubicada en el centro de la cuidad, la Casa de Don Juan de Vargas combina diferentes estilos arquitectónicos, en la actualidad funciona como un museo de exposición permanente y como sede del Fondo Mixto de Cultura de Boyacá; entre las piezas que exhibe el museo se encuentran muebles, piezas en cerámica, porcelana, pinturas en caballete y obras artísticas y artesanales de la época.
María Dilia Ropero Rivera, encargada de la casa considera que es uno de los lugares más importantes de Tunja por su arquitectura, la pintura mural al temple, que es la más linda de latinoamérica y colecciones de muebles y cristalería del siglo XVI y XVII, así como piezas de arte precolombinas.   

Techo, foto por Rich Carbonara
Jardín interior, foto por Ivan Tunja






5. Pozo de Hunzahúa o Pozo de Donato



Pozo de Hunzahúa, foto por Ernesto Rodríguez
Para cerrar éste listado de los cinco lugares imperdibles de Tunja tenemos el Pozo de Hunzahúa o Pozo de Dotano, un lugar misterioso y mágico. La tradición popular le atribuye su existencia a un mito de la cultura muisca, se cuenta la historia de dos hermanos Hunzahúa, el primer Zaque de Tunja y Nocetá su hermana. 
Los hermanos cometieron incesto despertando la furia de Faravita, la Cacica madre que al enterarse de lo ocurrido quiso castigar a su hija con el palo de revolver la chicha, éste palo rompió la vasija en que se encontraba la chicha, y ésta se derramó y se esparció dando origen al pozo. En torno a éste lugar se dice que el pozo no tiene fin, que a la llegada de los españoles los pueblos muiscas depositaron gran cantidad de oro y esmeraldas al pozo, que nunca volveremos a ver por la profundidad de éste. Precisamente en relación a éstos tesoros es que adquirió el nombre de Pozo de Donato, durante la colonia un español, Donato Rojas, gastó enormes sumas de dinero realizando exploraciones en el pozo para encontrar el oro y las esmeraldas, debido a sus múltiples fracasos es que el pozo adquirió el nombre de Pozo de Donato. En conclusión el pozo de Hunzahúa es un lugar imperdible de Tunja, porque nos permite recrearnos mientras aprendemos de la cultura muisca.


Pozo de Hunzahúa, foto por Ernesto Rodríguez
Pozo de Hunzahúa, foto por Ernesto Rodríguez
  

Ya con éstos cinco lugares asignados, (aclaro que su orden no hace referencia a su importancia para la cuidad)  espero que una vez visitados, se animen a seguir conociendo Tunja y sus increíbles tesoros.



- Ernesto José Rodríguez Rodríguez.
  Mail: ernrodriguez@uniboyaca.edu.co
  Twitter: @ernestojoser



martes, 6 de mayo de 2014

Inteligencia ciudadana para Tunja


Foto tomada de tunja-boyaca.gov.co
La capital Boyacense Tunja cuenta con un buen servicio de trasporte urbano, suficientes taxis en buenas condiciones prestan servicio a la comunidad y sus tarifas son económicas si se comparan con las de municipios como Paipa, donde una carrera de la plaza principal al lago Sochagota llega a costar alrededor de cuatro mil pesos. Los buses de Tunja son grandes, la mayoría modernos y lo más importante cubren la mayor parte de la ciudad, hay buses para ir a todos los barrios y sectores de Tunja.
A pesar de tener un buen servicio de autobuses, éste medio de trasporte no es el favorito de quienes viven en la ciudad universitaria, pues para muchos no es muy grata la experiencia de viajar en bus, principalmente en las horas pico, en donde la mayoría de veces tienen que viajar en un bus con sobrecupo, cosa que dificulta su visibilidad y su salida o entrada del mismo.

Karen Becerra una estudiante universitaria declara que el problema radica en la cultura ciudadana, "En general la cultura ciudadana de los boyacenses es nula, no se respeta ni hay un orden en la utilización del servicio de transporte público, no se respeta la fila a la hora de esperar el bus"; Karen también considera que uno de los puntos débiles en el sistema de trasporte de Tunja son los conductores de los buses, pues piensa que estos conducen de una manera irresponsable, no respetan el numero de asientos del bus y siempre llevan cuanta gente pueden sin importar la comodidad de los usuarios; conducen a gran velocidad, sin tener en cuenta las condiciones de la carretera o lo inclinada que esta se encuentre. Cree que es imposible hacer fila a la hora de tomar el bus porque las personas no respetan los paraderos y toman el bus en donde quieren.

Luis Ángel Osorio, al igual que Karen piensa que un problema para el servicio de transporte de Tunja son los paraderos de los buses, cree que estos deberían ser más vistosos, más grandes y cómodos que inviten al ciudadano a respetarlos y hacer un buen uso de éstos. Él no es el único que cree que el buen uso de los paraderos ayudaría a mejorar el servicio de trasporte, Luis Rincón conductor de bus piensa que el buen uso de los paraderos se debería implementar para que haya más orden en la cuidad, evitar la congestión y por la seguridad de los pasajeros. 

Al igual que se popularizó el termino "Inteligencia Vial" se debería popularizar uno para quienes no conducen pero también se movilizan en la ciudad, "Inteligencia ciudadana" serían las palabras que inviten a las personas a pensar y a ser conscientes de la cultura ciudadana que se debe tener cuando se ésta en la calle, todo el conjunto de normas y comportamientos que debemos seguir por respeto a los demás y por una sana convivencia. 

En Tunja hace falta cultura ciudadana, principalmente en los jóvenes declara Carolina Alfonso, quien durante su embarazo fue testigo de cómo la comunidad ignora cosas tan simples como que las sillas azules de los buses son prioridad de mujeres embarazadas, con niños; ancianos y personas con alguna discapacidad. Hoy día Carolina con su bebé de siete meses prefieren viajar en taxi si los buses van llenos, pues prefiere no exponer a su bebé a esta situación en la que probablemente tendrá que recordarle a las personas que las sillas azules siguen siendo prioridad para ella.

El servicio de trasporte público lo hacemos todos, por eso desde cada uno se debe pensar en cómo se puede actuar para mejorar ésta situación, se debe tener una inteligencia ciudadana, pensando como desde la persona que soy puedo actuar sin incomodar a los demás, dando ejemplo para que entre todos logremos una sana convivencia; enseñar desde los más pequeños hasta los más grandes a respetar las normas de movilidad, tomar el bus en los lugares indicados y bajarse de éste en un lugar que no interfiera con la movilidad de los otros vehículos. Se puede seguir el ejemplo de ciudades como Medellín que sin importar los títulos que carga encima de violenta o insegura cada día se sigue transformando para ofrecer una mejor calidad de vida a los ciudadanos.  La inteligencia ciudadana la hacemos todos y nuestra misión es ponerla en práctica y compartirla con los demás.


Medellín, fila de personas esperando subir al bus. Foto por Ernesto Rodríguez



-Ernesto José Rodriguez.
Mail: ernrodriguez@uniboyaca.edu.co
Twitter: @ernestojoser 




martes, 29 de abril de 2014

Los Colores de Tunja


Tunja es fría, histórica y llena oportunidades; es la ciudad más importante de Boyacá, reconocida como una aldea universitaria a la que cada año llegan cientos de jóvenes con el anhelo de formarse en un área específica, que aportan diversidad a la cuidad y la convierten cada vez más en un sitio de encuentro para personas de todo el país y el mundo, haciendo que el modernismo se mezcle con una ciudad que aún es una de las más tradicionales del país.

Todos los días vamos de un lado para otro, al trabajo, a la universidad, al colegio, a tomarnos un café; a la mayoría nos gusta mirar por la ventana, eso nos distrae; vemos como los colores se entremezclan al pasar en un auto o un bus pero rara vez nos preguntamos cuál es el color de Tunja;  es roja, violeta, azul, verde, gris o es de varios colores; esa precisamente fue la pregunta que se hizo el grupo de investigación Xisqua de la facultad de arquitectura y bellas artes de la Universidad de Boyacá.

Cromatología de la Ciudad Imaginada | Tunja es una investigación liderada por el joven investigador Carlos Mario Rodríguez, quien con la ayuda de docentes y estudiantes de diseño gráfico se propuso averiguar cuál es la percepción de colores que tienen los habitantes de Tunja respecto a la ciudad. Después de entrevistar y encuestar a estudiantes, expertos y gente del común durante el año 2013, presenta la última publicación realizada por la Universidad de Boyacá, un libro que muestra los resultados de su investigación y en que se evidencian las múltiples percepciones que se tienen en torno a definir un color para Tunja, en medio de la diversidad se encuentra que predomina un color para los residentes y otro para los que sólo vienen de visita, que para muchos la ciudad es de un color en el día y otro en la noche; también se analiza el color de la ciudad por sectores y se relaciona éste con la clase de experiencias que han tenido los entrevistados en los diferentes lugares postulados en la publicación; este es un libro para los amantes de Tunja, para aquellos estudiosos de su historia y las trasformaciones que ha vivido en los último años, es importante saber qué es lo que piensa la gente del lugar en el que vivimos y Cromatología de la Ciudad Imaginada | Tunja nos ayuda a comprender mejor la ciudad por medio de mapas, gráficos y fotografías fáciles de entender pero con un contenido profundo que nos deja pensando en la imagen personal que se tiene de Tunja con respecto a la que tienen los demás.
Carlos Mario, responsable de la publicación comenta con respecto a ésta:

"Cromatología de la ciudad imaginada, es una publicación que surge para socializar con la comunidad el  proyecto de investigación “Colores de la Ciudad Imaginada” que fue desarrollado durante el año 2013 en el marco de la beca pasantía Jóvenes Investigadores e Innovadores de Colciencias y la Universidad de Boyacá. El punto de partida de la investigación fue el planteamiento de la pregunta ¿Cuál es el color de Tunja? Fue así como  a partir de la indagación con el ciudadano, se aplicaron encuestas en diferentes sectores de la ciudad como la plaza de Bolívar , el centro comercial Unicentro y la biblioteca Patiño Roselli, entre otros; se aplicaron cuestionarios en grupos  de los programas de arquitectura, diseño y artes de las universidades de Tunja, por otra parte entrevistamos a expertos que desde su ejercicio profesional aportaron perspectivas únicas respecto al color de Tunja. Toda esta información, sumada a un proceso  de registro fotográfico de la ciudad  permitió desarrollar una lectura de la capital boyacense desde los colores, que mostró a la ciudad desde otra perspectiva, una mirada desde las sensaciones, recuerdos y anhelos de los habitantes, una forma de relacionarse con la ciudad desde su aspecto visual, un recorrido por escenarios multicolor en el que los naranjas y violetas de los atardeceres,  las gamas de verdes terciarios de los cerros que rodean la ciudad y el gris de las calles permiten descubrir una faceta diferente de la ciudad."

El libro se encuentra disponible en la papelería de la Universidad de Boyacá y a continuación puede ver su portada. 

Cromatología de la Ciudad Imaginada | Tunja 




"Fragmento de Paleta de color desarrollada en la Fachada de la Catedral Mayor de Tunja"










Ernesto José Rodríguez Rodríguez
Mail: ernrodriguez@uniboyaca.edu.co
Twitter: @ernestojoser